viernes, 15 de enero de 2010

Una cantante queer y calva...

La teoría Queer, propone que en una sociedad no deberían existir papeles ni etiquetas, es decir, que no haya diferencia entre un hombre y una mujer, entre un heterosexual y un homosexual, etcétera, más bien proponen llamarlo “ser humano” o “persona”. Partiendo desde este punto, me gustaría intentar relacionar la teoría queer y la obra de teatro “La cantante calva” de Eugene Ionesco, dirigida por Dairo Piñeres y presentada hace menos de un año en el CELARG.

Dicho montaje es representado sólo por hombres, inclusive los personajes de mujeres. Lo interesante y lo que me hace pensar en una posible relación, es el hecho de que sabiendo que son hombres, nos permitimos, como espectadores verlos como mujer y no importa si el papel lo hace un hombre o una mujer, simplemente es un ser humano, interpretando a otro. Ahora bien, todo esto, parece estar muy disperso y todavía no se logra ver “la relación”. Considerando (en el supuesto caso) que este montaje fuese obra de un activista del movimiento queer, se podría pensar que esta decisión de trabajar únicamente con hombres se debe a que (repito, es una suposición) quería demostrar la igualdad de género, demostrando que los hombres también pueden representar papeles femeninos y sobretodo, confundiendo a el espectador que no sabe si llamarlo hombre o decirle mujer (por su personaje). Todo esto podría sonar como un discurso feminista y puede que sea cierto, ya que, como decía un autor (cuyo nombre no recuerdo),
“El movimiento queer, es sobrina del feminismo”.


Otro tema que es interesante resaltar es el tema de lo transexual, con respecto a esto, me permitiré citar a una página muy conocida y poco respetable, wikipedia, “Simone Beauvoir dijo `No se nace mujer, se llega a serlo´”. Es interesante, como a medida que la obra va pasando, nos vamos conectando más con la historia, los personajes y creemos que las mujeres son mujeres, sin pensar que el intérprete sea un hombre, evidentemente ese es el trabajo del actor, al menos del buen actor. No creo que haya mucho que decir, creo que lo expuesto por Beauvoir habla por si sola, especialmente si hablamos de transexuales que logran, en algunos casos verse más femeninas que algunas mujeres. Vale acotar que con esto no estoy diciendo que los actores sean transexuales, pero ya es un “supuesto caso”, me doy la oportunidad de romper ciertas reglas, aclarando, evidentemente, que la representación de estas mujeres, fue (y es) simplemente magnífica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario